cómo plasmar tus objetivos y conseguirlos

El comienzo del año es ideal para proponer nuevas metas y cambiar nuestras acciones hacia la persona que nos queremos convertir. Mucha gente dice que es una tontería, pero yo me pongo muy ✨woo woo✨ cada vez que comienza una nueva etapa. Es motivador, inspirador y un chute de energía.


Puede parecer abrumador el momento de plasmar los objetivos; no sabes por donde empezar y quieres cambiar muchas cosas. Por ello, me gusta tener unas reglas y pautas que me van a ayudar a conseguirlos y no sentirme agobiada con ellos.


  1. Divide tus metas en categorías: profesional, personal, salud y bienestar y social. Los podrás visualizar mejor y no sentir que tienes mil ideas en la cabeza.

  2. Márcate objetivos que te gusten, que te apetezca hacerlos. No dejes influenciarte en modas y lo que es "normal" querer cambiar cuando comienza un año. (Es muy típico querer empezar el año con una dieta para adelgazar y estar sano, cuando la realidad es que no hay nada sano en una dieta)

  3. Describe al detalle cómo los conseguirás. Cuanto más detallado mejor porque te ayudará a dividir un gran objetivo en pequeños. (Por ejemplo, si quiero conseguir 500 seguidores en YouTube, para ello tendré que subir videos. Este gran objetivo lo divido en pasos: establezco que x día pensaré ideas, otro día lo grabaré y x día fijo me marcaré subir siempre un vídeo)

  4. Imagina cómo sería si los consiguieras. Describe todo todo, cómo te sentirías, qué supondría para ti, qué te traería este cambio, etc., incluso qué llevarías puesto. Este es un paso muy importante porque nos sitúa la mente en un momento y espacio en el que ya lo hemos conseguido, es decir, estás practicando la manifestación de tus objetivos. Esta comprobado que si manifiestas tus ideas, tienes más posibilidades de alcanzarlas.

  5. Toma acciones que se alineen con tus valores. Cada pequeño movimiento del día tiene que ir acorde con esa persona en la que te quieres convertir.

  6. La regla de oro es que los propósitos tienen que ser SMART:

- Específicos: definirlos bien, con todo detalle

- Medibles: establecer un periodo de tiempo para conseguirlos

- Alcanzables: realistas y que realmente sean posibles de conseguir

- Relevantes: que se alineen con lo que de verdad quieres y te interese

- Temporales: establece plazos para ir avanzando


Y por supuesto, no te olvides de celebrar tus éxitos!


Entramos ya en la última semana de Enero y solo quería hacer un pequeño recordatorio: no hay ningún fracaso en no haber empezado a conseguir tus objetivos. Los propósitos no solo se consiguen en el comienzo del mes o el año. Nuestras metas están en nuestra mente y corazón, y solo esperan a que tú estés dispuesta a decir: VOY A HACERLO!


Pasa a la acción realizando pequeños pasos que puedas mantener. Los cambios drásticos no suelen permanecer, lo que significa que así no conseguirás tus metas propias. Y eso no para lo que estamos aquí.


Ahora sí, plantea tus propósitos de esta forma y empieza a hacer pequeños cambios, nunca es tarde para ello.