Tips para asegurar un sueño reparador

Últimamente me está costando mucho dormirme, tengo insomnio y lo poco que duermo no es suficiente para sentirme descansada y preparada para el siguiente día. Tal vez sean los cambios, el estrés, los pensamientos que no paran de rondarme por la cabeza o simplemente nervios.


Creo que todos podemos estar de acuerdo en que no poder conciliar el sueño aunque te sientas agotado es una de las experiencias más frustrantes. No paras de dar vueltas en la cama, estás muy cansado, pero no consigues dormirte.


Así que con el fin de parar esta mala racha que llevaba, he ido investigando e incorporando nuevos hábitos que me han ayudado a conciliar mejor el sueño y sentirme más relajada a la hora de irme a dormir. A continuación os dejo mis consejos y trucos favoritos para casi asegurarme de que tenga una buena noche de sueño.


  • Exposición diaria a la luz

Asegúrate de recibir al menos 2 horas diarias de luz natural regulará tu ritmo circadiano. Para los que no sabéis que es el ritmo circadiano, es básicamente el reloj interno de nuestro cuerpo, y es responsable de regular los niveles de energía y rutina de sueño. Una forma sencilla de explicarlo es que, si recibimos poca o ninguna luz natural durante el día, será mucho más difícil para nuestro cuerpo saber a nivel físico cuánto tiempo ha estado despierto y qué hora del día. Por eso, es posible que notemos que en los días de descanso en los que nos pasamos el día en el sofá nos resulte mucho más difícil conciliar el sueño.




  • Menos tecnología justo antes de irnos a dormir

Reducir la llegada de luz azul es increíblemente crucial para garantizar una noche de sueño reparador, la exposición excesiva al móvil o televisión justo antes de acostarnos puede ser un obstáculo cuando se trata de apagar nuestro cerebro. Estimular artificialmente nuestra mente justo antes de dormir hace que sea mucho más difícil conciliar el sueño. Por lo tanto, trato de tener una ventana de mínimo 30 minutos antes de quedarme dormida en la que evito usar mi teléfono o ver Netflix. Hago todo lo posible por reemplazar ese "mal" hábito leyendo un libro. Para mí, leer antes de ir a dormir es ESENCIAL y no fallo ni un día.

Foto mía con el móvil

  • Tener un patrón de sueño regular

Este es uno de mis mejores consejos que no sabía que tendría un impacto tan grande como el que tiene. La mayoría de los adultos requieren alrededor de 8 horas de sueño por noche, así que trato de dormir y levantarme al mismo tiempo para entrenar mi reloj biológico de forma natural. Así, puedo indicarle a mi cuerpo cuándo dormir. Esta norma la aplico incluso los fines de semana (al menos en la parte que implica levantarse, seguramente me suelo ir a dormir más tarde) Me gusta intentar irme a la cama alrededor de las 11 y me levanto a las 7. Así consigo descansar y como siempre he sido madrugadora y me encanta levantarme pronto, no me ha costado nada.

Mi cuerpo ha llegado a entender tan bien este patrón que casi cuando se acercan las 11 me va viniendo el sueño y por la mañana hay días que casi que no necesitaría despertador.
  • Habitación ordenada y lista para asegurar un buen descanso

Lo que quiero decir con esto es aplicar técnicas en la habitación que fomentan el sueño profundo, por ejemplo, la exposición de luz, la organización y la limpieza. Personalmente, como soy una persona madrugadora me gusta que me entren los primeros rayos del amanecer por la ventana, por ello, dejo la persiana un poco subida todas las noches. El tener un espacio limpio y ordenado nos ayuda también a sentirnos más relajados.

Ten en cuenta, espacio limpio = mente limpia.


  • Haz ejercicio regularmente

Esta es probablemente mi regla de oro para todos los aspectos de salud y bienestar en general, mover nuestro cuerpo todos los días durante al menos media hora es la manera perfecta de poner en marcha nuestro metabolismo, mejorar la digestión y, por supuesto, asegurarse de estar cansado antes de acostarnos. Se ha comprobado que el ejercicio diario asegura un sueño profundo debido a que el cuerpo está exhausto y maneja los niveles de energía durante todo el día.

Personalmente, me encanta salir a caminar todos los días con mi perra, respirar aire fresco durante el día y hacer que mi cuerpo se mueva con algunos vídeos de fuerza para fortalecer mis músculos.

Después de hacer ejercicio mi mente siempre está más tranquila, más clara y mis sueños son mucho más profundos.


  • Organízate el siguiente día

Si eres de las personas que no para de darle vueltas en la cabeza a las cosas que tiene que hacer al día siguiente, este es un consejo top. Este hábito trata de evitar el estrés que causa pensar en todas las tareas que tienes que hacer mañana, que te ponen tensa y te impiden poder relajarte e irte a dormir.

Recomiendo muchísimo apuntar en una agenda o un papel todo las tareas que tienes que hacer al día siguiente, así te aseguras que ya tienes organizado el día y no te olvidarás de ningún punto importante.
  • Meditación / Estiramientos

Último tip y, tal vez, uno de los mejores es estirar o meditar en las últimas horas de la tarde (7-8) o antes de irte a dormir. Ya sabéis que soy fan de estirar todos los días y me ha influenciado directamente en el sueño. Cuando acabo me siento más relajada y mi cuerpo se da cuenta de que ya son las últimas horas del día y toca desconectar.

Dadles una oportunidad y decidme que opináis!


Dulces sueños.